Y llego la señora mas querida (y odiada) por todo el mundo, esa que se encarga de darnos felicidad y tristeza por cantidades (des)iguales. Ella, que es capaz de enamorarnos con palabras bonitas, con detalles valiosos y momentos grandiosos, o simplemente nos da un soberano portazo en la cara y con una amplia sonrisa nos dice “sigue intentando”. ¿Por qué querer o amar a algo que nos da y nos quita a placer; un dulce con un toque de arsénico, que mientras nos endulza el paladar, nos destruye por dentro?; creo que la respuesta es mas que obvia, ella nos enseña a afrontarla con decisión, a endurecer nuestra piel para recibir sus golpes y mantener una amplia sonrisa para recibir nuestro botín de guerra del día a día con ella. Yo la amo, aunque me rechace una y otra vez, porque mantengo la esperanza de que algún día ella corresponda a mi amor. Ahora pregunto; ¿quieres ver todos los momentos de la señora Vida y ver tu reflejo en ellos? Tú decides.
Qué genial que hayas comenzado con un blog, estaré encantada de leer tus publicaciones/escritos :)... la vida es como un caramelito dulce de cianuro que al final terminará matándonos :D porque eso es lo que sucederá tarde o temprano, y nuestra existencia llegará a su fin... pero mientras tanto, hay que disfrutar lo más que se pueda de su sabor. Hay que dejar que la vida nos enamore! aunque luego nos trate con indiferencia, porque después de todo siempre regresará cariñosa hacia nosotros ^^
ResponderEliminarFeliz feliz noche, De Almeida! Un gusto leerte :)
Vanessa.