Cuentos y palabras de la vida diaria. Lugar donde la ironia, la ilusion y lo bizarro se dan la mano

miércoles, 29 de junio de 2011

Valentía

Nada está perdido si se tiene el valor de proclamar que todo está perdido y hay que empezar de nuevo.
Julio Cortázar
Hay situaciones que sobrepasan a las personas, pero existen personas que son capaces de sobrepasar a las situaciones. Yo tengo el placer de conocer a una de estas personas que tienen ese toque divino para salir adelante. Su físico, entre lo dulce y lo recio, es un fiel reflejo de su carácter, el cual se moldea según la situación. De sonrisa amable y hablar pausado pero directo, consigue el cariño de las personas que la rodean, pero también consigue la envida de otros tantos que la rodean aun mas cerca que sus propios amigos.
Se propone metas altas, afronta retos que otras personas, que se mueven entre lo puritano y retrogrado, no son capaces de asumir. Camina por trechos que no conoce, pero aplica a la perfección la filosofía de “se hace camino al andar”. Se le cierra una puerta y hasta la ventana, y ella misma se ocupa de abrir un inmenso boquete en la pared para entrar.
Ella es humana, no una heroína, y como todo buen humano, ciertas lagrimas han corrido por sus mejillas (a veces coloradas, otras no tanto, todo depende de la situación), pero como un elixir de la fuerza, estas no la disminuyen, todo lo contrario, le da el ímpetu necesario para afrontar nuevos retos, nuevas situaciones, nuevas vivencias y nuevas conversaciones con desconocidos que seguirán alimentando su conciencia y su alma.
A ella le queda a la perfección una frase de una persona, que al igual que yo, siente un gran respeto hacia el:
Para ser periodista hay que ser buena persona ante todo.
Ryszard Kapuscinski 

Hay Dolencias peores que las dolencias (Dedicado a Fernando Pessoa)

Me tomare el pequeño abuso para escribir unas cuantas líneas antes de dejar el poema de este genio de la pluma. Así como existen cosas que no podemos explicar con las palabras, hay cosas que no podemos explicar con los sentidos. Esos momentos en donde, mientras nos tomamos un café, sentimos una pequeña presión en el pecho, que no es dolor, que no es nada, como dice Pessoa. O como cuando vemos a esa persona que nos deja aturdidos, con un sentimiento de estar ante la presencia de un nuevo sentimiento. O esas situaciones de la vida diaria, que nos ayudan a aprender más rápido, o madurar a la fuerza. Hay sentimientos que no se pueden explicar, que se sienten mas con imaginarlos que sentirlos, como diría Fernando.
Hay dolencias peores que las dolencias,
hay dolores que no duelen, ni en el alma
pero que son dolorosos más que los otros.
Hay angustias soñadas más reales
que las que la vida nos trae, hay sensaciones
sentidas sólo con imaginarlas
que son más nuestras que la misma vida.
Hay tantas cosas que, sin existir,
existen, existen demoradamente,
y demoradamente son nuestras y nosotros…
Por sobre el verde turbio del ancho río
los circunflejos blancos de las gaviotas…
Por sobre el alma el aleteo inútil
de lo que no fue, ni puede ser, y es todo.
Dame más vino, porque la vida es nada.